
He criticado, y no pocas veces, la campaña publicidad con bombos y platillos que hacen los bancos y el gobierno, “disque” apoyando a las pymes en nuestros países latinoamericanos. Ante la necesidad y la pasión por emprender, surge la urgencia de obtener recursos para financiar esos emprendimientos.
Una buena mañana, después de ver las noticias, el emprendedor o la emprendedora misma que el “Banco BBG” (Banco Buena Gente) está dispuesto a financiar una pyme. Muy tempranito, hace fila durante poco más de una hora y una bella ejecutiva le entrega una “pequeña lista” para otorgar el crédito a su pequeño nuevo negocio.





