En los negocios, como en la vida, enfrentamos los fracasos de manera diferente. Puede que los ignoremos para no sentirnos mal con nosotros mismos. No nos gusta aceptar que cometimos un error. Otras veces, culpamos a otros. Yo pienso que esa es la peor manera.
En los negocios el fracaso debe verse como una oportunidad para aprender.


