
Era una noche lluviosa en Santo Domingo, República Dominicana. Estaba ofreciendo una conferencia en la UASD (Universidad Autónoma de Santo Domingo). Quienes asistieron ese martes por la noche eran estudiantes “de término”. No siempre, todos los que llegan a mis conferencias son personas interesadas en emprender su propia empresa. Algunos llegan por curiosidad o por “si acaso” un día se quedan sin empleo. Aún así, la mayoría de los que llegan sí son emprendedores o empresarios ya con una empresa en marcha.





