Cuando planteas la decisión de vender la empresa, te encontrarás ante una crisis general de actitud, intereses, expectativas y retos enormes.
Si el personal de la empresa se entera de esto (y siempre se entera) cunde el temor, la desconfianza, el miedo a perder del empleo y algunos empiezan a buscar otras oportunidades de trabajo.
La toma de decisiones se estanca, la empresa se estanca: ¿Qué pasa cuando queremos vender la empresa?
