Estar enamorado de tu negocio te hará más exitoso…
Por Enrique Nuñez Montenegro

Llegó con paso ligero, se acercó, las miró. Acarició a algunas de ellas. Luego, dejó su maleta a un lado, no pudo evitar el tomarles algunas fotografías. Después de acercó nuevamente, tocó las que le parecería más hermosas. Su desea era que se vieran mejor todavía. El quería que todos las pudieran mirar allí, colocadas a la entrada de ese precios lugar. Pasaron quince minutos y el volvió una y otra vez a lo mismo: la miraba, las tocaba, se acercaba, luego se alejaba. No había duda que estaba enamorado de ellas.
Luego… sin mirar a nadie, se marchó, en silencio y a paso ligero, igual como había llegado. Ya en su vehículo… las volvió a mirar y, sin ocultar su orgullo las volvió a mirar.
Estuvo en eso un buen rato, unos quince minutos tal vez. Luego, cuando estuvo satisfecho se marchó, sin conversar con nadie. Antes de alejarse en su vehículo las volvió a mirar y, sin ocultar su orgullo, se alejó.
Ese día me encontraba almorzando en una bella zona turística, La Fortuna de San Carlos en la zona norte de Costa Rica. Llegan miles de turistas cada año. Se hospedan en preciosos hoteles de montaña, muchos de ellos tienen piscinas de aguas azufradas y calientes, que nacen de las entrañada del imponente Volcán Arenal, uno de los mayores atractivos de la zona.
Fue cuando llegó este joven empresario a mirar sus preciosas y hermosas “vísceras” o “gorras” que son bordadas con lindas imágenes de la flora y fauna de esa zona. Este joven empresario estaba realmente enamorado de su producto.
“Estar enamorado de tu producto es uno de los secretos del éxito”
Hemos visto ese comportamiento obsesivo muchas veces en los empresarios.
Se enamoran de su producto. Pueden ser gorras, un mueble para el hogar, una fruta tropical, un restaurante, un hotel, un enrejado para la casa, una revista, una camiseta… lo que sea. Esa pasión ellos la transmiten a sus empleados y a sus clientes.
Una de las características que siempre encontramos en los empresarios exitosos es esta: se enamoran apasionadamente de su producto.
¿ESTAS ENAMORADO DE TU PRODUCTO,
TE APASIONAS DE EL?
Me pregunta con mucha frecuencia: ¿Cuál es el negocio más rentable en que puedo invertir mi dinero? Y siempre les responde lo mismo en mis conferencias y talleres: “Puedes hacer dinero en casi cualquier tipo de negocio, siempre y cuando sepas lo que quieres, te apasione lo que haces y entregues apasionadamente a eso”.
He visto a mucha gente fracasar en los mismos negocios, donde otros han construido fortunas inmensas.
En la vida del emprendedor, existen algo que los hace miembros de una misma tribu: “Son personas carismáticas, entusiastas, llenas de ideas, están seguros de que van a alcanzar el éxito, se enamoran de una idea”. Eso es muy bueno…
Pero esa idea debe tener potencial de ganancias.
Y una vez que eliges una idea de negocios, que determinar si tiene verdadero potencial de ganancias, te “casas” con ese proyecto, con esa idea, te enamoras mas y mas cada días de esa idea de negocios, luchas obsesivamente por alcanzarla, te esfuerzas, te entrenas, te vuelves experto en eso y… contagias a toda persona con quien hables sobre lo que haces.
Quiero que seas como este joven empresario, que a paso ligero llegó donde estaban sus “amadas”, las mira, las toca… quiere que todos las miren, quiere que todos se lleven una.
Quisiera verte un día de estos, frente a tu negocio, sea una pequeña o mediana empresa, una pyme, una empresa familiar, un negocio clamoroso o uno sencillo; pero quiero verte con esos ojos brillosos, mirando tu obra y deseando que todos tengan lo que tú ofreces.
Te saluda
Enrique Nuñez
Director de FundaPymes y Coaching de Negocios
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Hola
Esta idea suena bien. Podría pensarse que es una propuesta romántica o impráctica. Pero me gusta. Cuando uno se enamora, se apasiona.
Saludos
Hola Luis
Lo he visto muchas, muchas veces. Estos empresarios exitosos sí están enamorados de sus negocios, por eso les dedican muchas horas, a veces en detrimento de su propia y hasta en perjuicio de su familia.
El negocio es peor que una amante para ellos, exige más y nunca se marcha. Es casi adictiva esa relación entre el empresario y su negocio.
¿Sabes cuántas veces les he escuchado decir “ya quiero vender”, “llegó el momento de retirarme”? Cientos de veces y allí siguen, en pie de lucha.
Saludos,
Enrique